Cómo debemos cuidar nuestra piel del frío
La estación invernal maltrata el cutis a veces más que durante el verano. El frío puede causar una deshidratación profunda de los tejidos y los cambios de temperatura y de humedad dificultan el mantenimiento del equilibro de la piel. Esta merece un cuidado especial durante los días fríos para evitar las sensaciones de...
La estación invernal maltrata el cutis a veces más que durante el verano. El frío puede causar una deshidratación profunda de los tejidos y los cambios de temperatura y de humedad dificultan el mantenimiento del equilibro de la piel. Esta merece un cuidado especial durante los días fríos para evitar las sensaciones de tirantez, las irritaciones y la sequedad.
Durante los meses del invierno la piel está expuesta a varios factores agresivos: el frío, el viento, la calefacción y la intensa contaminación que pueden hacer daño a largo plazo, explica el Dr. Juan Honeyman, especialista de la Sociedad Chilena de Dermatología, Sochiderm.
Aunque es reflejo de nuestra imagen exterior, no se puede olvidar que la piel tiene una función de hidratación de los órganos internos. Por eso hay que protegerla con cuidado no sólo para mantener un rostro más joven sino también para la salud.
Medidas que ayudan combatir los efectos del invierno:
Por principio todos debemos utilizar protector solar factor 15, aunque hay casos en que éste debe ser mayor. “En los meses fríos del año indicamos usar FPS 15 diariamente en todas las personas. Sin embargo, debe ser más alto para aquellas personas que tengan alguna patología de la piel - como melanosis (manchas), lupus en tratamiento o rosácea -, que trabajan muchas horas frente al computador y aquéllos que practican deportes de invierno”, asegura el Dr. Honeyman.
Otro daño que le hacemos a la piel en esta época, es bañarnos con agua muy caliente. El profesional cuenta que en cualquier estación del año se recomienda la ducha tibia, no muy caliente y siempre terminar el baño con el agua un poco más fría. “Estos consejos sirven para evitar un cambio muy brusco de la temperatura al salir del baño. El agua muy caliente además desgrasa con mayor fuerza la superficie de la piel y ésta queda muy seca”.
Los cambios de temperatura, tan típicos de esta época, afectan la microcirculación, es decir a aquellos vasos sanguíneos pequeños que están cerca de la superficie de la piel. Se contraen con el frío y se dilatan con el calor. “Las personas que sufren de Rosácea por ejemplo, se empeoran en invierno al exponerse a los cambios bruscos”, asevera el profesional.
Manos y pies: Otro enemigo de la piel en invierno son los temidos “sabañones” y que se relacionan con el frío intenso. Según el dermatólogo de Sochiderm se presentan con mayor frecuencia en las personas jóvenes y afectan principalmente los dedos de los pies y de las manos, aunque también pueden aparecer en otras zonas del cuerpo.
Finalmente, no hay que olvidar nuestra carta de presentación: las manos. Diariamente se ven expuestas al frío, por lo que no se deben dejar de lado. “Hay que proteger las manos del frío con cremas lubricantes y guantes. Existen también algunas cremas con protección extra con bases siliconadas que se denominan “guante químico” y que se mandan a preparar en farmacia para aquellos de pieles muy sensibles”, afirma Honeyman.
Y para las optimistas, que ven que sólo quedan seis meses para el verano, la profesional recomienda que si quieren realizarse depilación con láser, esta es la época correcta para hacerlo. De esta forma, se evitan las pigmentaciones que se producen por exponerse al sol en los meses de calor.