DERMATOSCOMÉTICA
Información general para ayudarte a comprender esta condición y conversar con tu dermatólogo.
¿Cómo decidir qué cosmoceuticos usar en mi piel?
El concepto de cosmecéutica nace de la fusión entre las palabras cosmética y farmacéutica, y reúne a todos aquellos productos que cumplen ambas funciones (cosméticas y farmacológicas) por lo que se les considera cosméticos de gran eficacia. Son productos con ingredientes bioactivos que tienen beneficios médicos.
Las recomendaciones para el cuidado de la piel se han agrupado según tipo de piel: grasa, mixta o seca y grupos de edad cronológica. Estos tramos de edad se pueden considerar como orientativos, puesto que, en ocasiones, pieles jóvenes muy dañadas presentan aspecto que correspondería a pieles más adultas.
Es importante recordar que todos los productos tienen un principio activo para ejercer la acción que se busca, ya sea antienevejecimiento, despigmentante, antioxidante, etc y un vehículo que es la crema, serum, etc que es donde se formulan. Los vehículos varían según el tipo de piel. Por ejemplo, pieles secas, requieren vehículos más untuosos y pieles grasas vehículos más fluidos, o serum, estos últimos además tienen la propiedad de absorberse más rápido.
En cuanto al principio activo o cosmético a usar depende de lo queramos mejorar y las concentraciones a usar dependen del tipo de piel. Por ejemplo:
- Envejecimiento: se prefieren los antioxidantes, retinol y alfa hiodroxiacidos, entre otros
- Pigmentaciones: se prefieren sustancias que inhiban la producción de melanina o aumenten la descamación de la piel, retinoides, hidroquinona ácidos, etc
- Antiinflamatorios: se prefiere el aloe vera, alfa, bisabolol
- Bloqueadores solares: se recomienda siempre incorporar en la rutina de día un filtro solar.
Según el tipo de piel:
- para pieles jóvenes, tendencia grasa o piel sensible: se recomienda utilizar productos de limpieza con una textura muy ligera como aguas micelares, espumas y geles
- pieles secas: cremas de limpieza, cremas con textura más gruesa
- pieles grasas o con tendencia a acné: también requieren hidratación. En estos casos, aplicar únicamente productos libres de grasas (oil-free) y no comedogénicos.
- En pieles acneicas: evitar los maquillajes, emplear productos formulados específicamente para estas pieles. Para la exposición al sol de las pieles grasas o acneicas, utilizar productos en textura gel, libres de aceites y no comedogénicos.